En los últimos años la gran mayoría
de
las
empresas
que
conforman la economía del país, han experimentado la necesidad de conceder a terceros la ejecución de
diversas tareas que anteriormente eran ejecutadas por personal propio y que desde luego les obligaba a organizarse como empresas con grandes nominas y elevados costos de mantenimiento, para sostener la operación de sus diversos departamentos. En consecuencia el mercado de servicios (Outsourcing) ha podido dar respuesta a esta necesidad con prestadores
de servicios especializados y entusiastas, pero no siempre con una metodología eficiente que permita a las empresas contratantes tener mayores beneficios más haya de reducir su nómina y convertir los costos en gastos contablemente deducibles.